Con la crisis la situación ha cambiado, lógicamente a peor,
y el conseguir financiación se ha vuelto más complicado, no sólo para las
empresas, sino para las familias. Pero por supuesto, estas necesidades siguen
presentes en muchos casos ya que puede ser necesario tener un apoyo económico
en un momento dado.
Hablamos de acciones puntuales o urgentes, no de tener como forma de
vida el vivir a base de créditos, algo que es insostenible a medio plazo. Nos
referimos a situaciones del día a día, como el tener que financiar un gasto no
esperado o una reforma que no puede esperar, Además la crisis nos trae otros escenarios.
Por muy previsores que hayamos sido, tras casi 5 años de crisis los ahorros se
pueden resentir y una vez más tengamos que buscar soluciones.
Algunos de los colectivos más afectados son aquellos que
esperan una serie de ingresos, como son becas, devolución de hacienda o pagos
del FOGASA. En todos estos casos se tiene la certeza de que se va a recibir un
dinero, en ocasiones un importe considerable, pero que debido a los enormes
retrasos de la administración, no se cobra hasta pasados unos meses desde que
pensábamos que íbamos a recibirlos.
Todas estas razones justifican que se dediquen, en los
próximos días, algunas entradas al tema, comentando posibles alternativas.
Seguramente ya conocidas, pero siempre puede haber alguna opción que se le haya
escapado a alguien y pueda interesarle o sacarle de un apuro. Y así, por lo
menos, respirar un poco más tranquilos hasta que llegue el día en que por fin
cobren.
PD: comentaremos en la próxima entrada que esté dedicada a este
tema, la opción de obtener dinero de
forma rápida a través de anticipos de nóminas o prestaciones, ya que hay
entidades que ofrecen este servicio en condiciones relativamente ventajosas.
